Arturo J Flores: Rock, chaquetas y el mito del periodista musical.
- 10 mar 2015
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El rock tiene dentro de su historia la famosa frase de: sexo drogas y rock and roll, y muchas veces vivir como un rockstar es el uso y abuso de esos tres elementos, respecto al sexo se refiere, es casi imposible no identificar el ícono del conejito de Playboy, revista que alcanzó la cúspide desde los años 60´s en Estados Unidos. Esta vez me tocó platicar con el editor de una de las revistas más importantes de la cultura pop en el mundo y México, Arturo J. Flores con motivo de la última portada donde aparece Molotov, el cual prometo ser un numero lleno de excesos, rock y sexo.
Así como conozco a muchos periodistas que fueron inspirados por Lester Bangs o al ver la película de Casi Famosos ¿a ti cómo te llegó la decisión de ser periodista?
Creo que lo tuve claro desde muy temprano. Recuerdo ir en el auto de mis papás por la esquina de Bucareli y Reforma y decirles que quería ser periodista. En aquel entonces el Excélsior tenía una pantalla gigante en la que se proyectaban las noticias. Por eso el lugar era conocido como La Esquina de la Información, además de que frente al “Periódico de la Vida Nacional” se ubica El Universal, el periódico decano de México. ¿De verdad quieres ser periodistas?, preguntó angustiada mi mamá. Sí, ¿qué tiene?, dije yo. ¡Es todos son muy borrachos! ¿De veras?, le insití a mi papá. Sí, replicó él sin soltar el volante, mira como está llena de cantinas esta calle (Buraceli), aquí se reúnen a pasarse las notas. Muchos años después me encontré compartiendo esta anécdota con otros amigos en El Consorcio, una cantina situada frente al Reloj Chino que ya no existe, pero donde nos reuníamos los reporteros hace como 10 años. Entonces era un principiante, un Hueso como nos decían a los chavos.

Arturo ¿Cuál crees que es la mayor diferencia entre un periodista y un periodista musical?
Que el segundo no existe. Un periodista es un periodista y punto. El que sirve para esto es capaz de cubrir lo que se le ponga enfrente. Se ha maltendido la especialización. Una cosa es que seas experto en un terreno, pero no singnifica que te veas incapacitado para cubrir otras cosas.
Alguna vez leí un artículo tuyo donde dices que para ser periodista musical debes ser más fan del periodismo que de la música ¿Puedes hablarnos de ello?
Sí, lo dijo mi amigo Javier Hernández “Chelico”, de La Jornada. Digamos que es como con los doctores. Si es endocrinólogo no es que sea fan de las glándulas, sino de la medicina persé. Punto. Si te gusta más la música que el periodismo, ¿entonces para qué te volviste periodista? Puedes ser un melómano y ya, no complicarte la vida. Quien se mete al periodismo es porque le apasiona el periodismo. Es lo único que hay aquí: pasión. Dinero ni soñarlo.
Sé que has entrevistado a muchos personajes importantes en tu carrera ¿Quién y por qué te marcó más?
Así como uno en particular no hay. Todos y cada uno han sido especiales. Óscar Chávez fue un hueso duro de roer. Joprge Bucay me grabó un cuento muy bueno en mi grabadora. Roberto Cobo me sirvió agua de limón y le puso un hielo con sus dedos, sin lavarse las manos. Marilyn Manson llamó a mi casa a las 2 de la mañana. Vitola me hizo reír muchísimo. Lupillo Rivero fue un tipazo. Lora es muy simpático, pero no sale de su guión o no o supe sacar yo. Lydia Cacho me sorprendió muchísimo. Y asi me podría amanecer… De cada una guardo un recuerdo. Cada una te cambia. Por eso soy fan del periodismo.
¿Alguna vez te ha intimidado entrevistar a alguien?
Mmmm… me impuso un poco John Malkovich, pero se me quitó al segundo. Es un tipo formidable. Sylvester Stallone quizá, pero fue más por el impresionante aparato de gente que lo rodeaba, porque el final también se portó muy amable. Entrevistar a otras personas se vuelve un martirio, porque no hablan o responden con monosílabos. Alejandro González Iñárritu, hace unos años, era tan críptico que me costó trabajo hacer la transcripción.

¿Qué te parece la nueva ola del periodismo musical sobre todo en esta era digital?
Hay de todo. He leído a gente muy capaz y muy original. Otros me hacen bostezas. Igual que con el impreso, hay de todo. Me gusta su energía y su entusiasmo. Me molesta su descuido en la forma.
¿Qué podrías rescatar del viejo periodismo y qué borrarías también del él si que existe el viejo periodismo?
Borraría los vicios, el embute, la monotonía, la reticencia al futuro. Conservo su pasión, su compromiso con el idioma, su capacidad de asombro y su disciplina. Pero eso lo tiene el nuevo también.
¿Qué significa para ti ser líder en una de las revistas con más tradición, historia y peso de la cultura pop como lo es Playboy?
¡Uf! Es un sueño. Nunca me ha dado pena reconocer que en mi pubertad me masturbé con muchas revstas Playboy que tenía mi papá en casa, pero también que me gustaba leerlas cuando terminaba de rendir culto a Onán. Me toca editar una revista de papel cuando el papel sufre una profunda crisis, pero lo bueno es que me brinda la libertad para ser creativo y eso, sinceramente, no tiene precio.
Alguna vez Kiss salió en la portada de Playboy y hoy en día para los fans de la banda es una de las portadas más cotizadas ¿Hay grupos de rock en México que pueda similar tal fenómeno?
Sí, entre sus fans. Para los fans de Molotov será como para los fans de Kiss. Sólo que no se aprecia en la misma dimensión porque obviamente Molotov no tiene la misma repercusión en la cultura pop que Kiss, porque a Molotov le tocó nacer en otro país y en otra época. De cualquier modo me parece muy destacable que sean tan populares en territorios como Rusia y Alemania, donde no cualquier banda mexicana suena con la misma fuerza que ellos.

¿Por qué Molotov en la portada de Playboy?
Porque buscábamos una banda que pudiera generar expectación y no nos equivocamos, al parecer.
Cuéntanos ¿Cómo fue el proceso de la realización y cómo fue el armado de las fotos?
En esencia igual que con cualquier portada. El shooting fue en el Imperial, que es uno de los lugares contemporáneos de rock más importantes del momento. La banda se portó sorprendentemente bien, aunque venían tronadísimos porque estaban en medio de una gira. Miky no tenía claro que harían fotos con chicas hasta que estuvo ahí, pero cuando se dio cuenta que estaban desnudas se divirtió de lo lindo. Somos buenos amigos, él y yo, desde hace muchos años. De hecho Molotov fue la primera banda que entrevisté cuando hacía una revista con mis amigos de la prepa. Entonces yo tenía 17 años, iba a Rockotitlán cada 8 días y ellos le abrieron un concierto a Las Víctimas del Dr. Cerebro. Muchos años después volvimos a hacerlo (aunque en el ínter los debo haber entrevistado decenas de veces para otras revistas y hasta viajamos juntos a Nueva York para cubrir su concierto en el Jägermeister Tour), ¡ahora apropiándonos de la portada de Playboy! jajaja
¿Qué esperas de este nuevo número con Molotov en portada?
Que funcione, que la gente la compre, para que podamos hacerlo otra vez.























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