top of page

Lo Que el Diablo me Dijo…

  • 14 jul 2014
  • 3 min de lectura

Lazaretto: El disco que intenta revindicar al rock sin nostalgias.

jack.jpg

“Vivimos en una era del pop que se ha vuelto loca por lo retro y fanática de la conmemoración. Bandas que vuelven a juntarse y giras de reunión, álbumes tributo y cajas recopilatorias, festivales de aniversario y conciertos en vivo de álbumes clásicos: cada nuevo año es mejor que el anterior para consumir música de ayer.


¿Puede ser que el peligro más grande para el futuro de nuestra cultura musical sea…su pasado? “


Todo esto no lo escribo ni lo pregunto yo, sino Simon Reynolds, tal vez, el crítico de rock más influyente de nuestra era. En su texto Retromania, afirma y explica como el rock se repite a sí mismo, la nostalgia toma un papel fundamental a la hora de escuchar viejas bandas. Claro, esto puede llegar a agotar como una especie de recurso donde ningún valor pueda extraerse ya. Es verdad, el rock siempre tiene una memoria, por ejemplo, la prensa inglesa ante el surgimiento de bandas como The Clash, la calificó como los nuevos Beatles, a los Sex Pistols como los nuevos Rolling Stones, y a The Jam con los Who, la prensa inglesa era tan corta de visión, que ante una nueva forma de hace rock, recurrían a las bandas base del rock inglés para explicarse a sí mismos? y a los demás


¿Por qué seguimos comprando discos remasterizados? ¿Por qué nos emociona los conciertos o giras de reencuentro, incluso, cuando vayamos a presenciar las mismas canciones que la última gira de tal o cual banda?


¿Qué hay detrás de esa nostalgia a la cual nos aferramos muchas veces sin mirar el presente o ya no se diga, el futuro de la música?


Hay varias respuestas, algunas muy contundentes, otras que rayan en el imaginario colectivo alrededor de la cultura de la música y el rock, lo que es cierto, es que la nostalgia vende. Hace una semana apenas, Pink Floyd, o lo que queda de Pink Floyd confirmó que lanzaría un nuevo disco con material que se grabó durante la preparación del Division Bell (1994) y del cual se desprende este nuevo álbum. Por lo visto en las redes sociales y platicando con otros fans como yo, sin duda hay emoción y un ambiente de expectativas, la mayoría, de forma positiva.


Volvemos a lo mismo, a una banda con su auge en finales de los 60´s y todos los 70´s, sin embargo no es del todo un disco nuevo, en realidad son piezas de 1994. Claro, es emocionante que a mi edad, pueda ir a comprar un NUEVO disco de una de mis bandas favoritas de todos los tiempos…pero ¿qué será que ninguna banda contemporánea tiene ese efecto en mí?


La respuesta más fácil (y cómoda) es que no hay ROCK.


Eso pensaba, a pesar de escuchar a bandas como The Black Keys, Artick Monkeys, Kasabia u otras, en ninguna encontraba rock, rock como sinónimo de distorsión, volumen y rapidez. Eso pensaba hasta hace unos días que por cosas del universo llegó hasta mis oídos el nuevo disco de Jack White, Lazaretto. Comencé con mis precauciones, tenía referencias en The White Stripes y The Reacounturs y en realidad me gustan, pero este nuevo disco me pareció un paso firme en la carrera de Jack.


El disco abre con Three Women, una canción plana una vez que completas el disco, sin mucho riff, sólo cumplidora. El segundo track es el que da nombre al disco: Lazaretto, que de inmediato se deja sentir con un bajo que distorsiona las entrañas, de inmediato entras al terreno de las intenciones de White, piezas duras que abrevian del blues y del folk, en el caso de esta canción, marca la pauta de este nuevo disco. Lazaretto, Highball stepper, That Black Bat Licore son las piezas que denotan mayor poder en la guitarra, la distorsión y el volumen. En cambio en otras piezas, Temporary Ground, Just One Drink y Alone in my Home, suenan mucho más apegadas al folk entre el piano y los violines. En realidad, Lazaretto es un disco que intenta reivindicar al rock sin una añoranza, sin esa nostalgia de añoranza como lo dice Simon Reynolds, sino como una nostalgia que reconstruye estando perfectamente consciente de su tiempo, de su mercado y de su público.


El disco de Jack White, junto con el de Fu Manchu (Gigantoid) y Pink Floyd (The Endless River) podrá ser lo más interesante de este año en cuestión de rock, además nos muestra una línea del tiempo interesante, el futuro, el presente y el pasado del rock.

Gracias a estos discos, podemos decir: el rock sigue vivo.



-Ollin Armenta López.

pasto.verde88@hotmail.com

 
 
 

Comentarios


Featured Posts
Recent Posts
Archive
Search By Tags
Follow Us
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square
bottom of page