Chiptunes: el cruce entre la música 8-bit y los videojuegos
- 9 jul 2014
- 4 min de lectura
Los videojuegos, aunque parezcan ser sistemas digitales interactivos muy novedosos, en realidad tienen más de cuarenta años de haber surgido como un mercado trasnacional. Eso quiere decir que son una industria tecnológica de consumo masificado que se ha introducido en millones de hogares y espacios públicos por casi todos los rincones del mundo.
Dichos juegos de video, o también denominados como juegos digitales interactivos, han imbricado recientemente en su diseño elementos tales como son los sistemas de comunicación instantánea persona a persona, la incorporación de Internet y otras formas de interconexión en red así como sofisticados reproductores de audio y video.
Lo anterior sugiere que cabe la posibilidad de que también existen nuevas maneras de entrar en contacto con ellos, de jugarlos, y de pensarlos en la sociedad. Esto porque, simultáneamente pueden ser artefactos de comunicación y entretenimiento pero además como vehículos que interceden en el proceso de construcción de un determinado sentido por parte de quienes los juegan.

Incluso, la presencia de estas tecnologías audiovisuales de manera cada vez más efectiva en distintas sociedades ha tenido consecuencias en múltiples campos como la educación, la cultura, la medicina, la ciencia e incluso las artes las contemplan como un objeto importante.
Particularmente, han impreso determinados significados que han orientado sentidos específicos respecto a la música. Con mayor precisión, respecto a la música electrónica. Si bien cada vez son más frecuentes los grandes conciertos cuyo tema central son los videojuegos, además, existen tocadas y eventos que son ambientados con sonidos y sistemas el juego digital de video.
En nuestros días, existen diversos artistas sonoros que realizan verdaderos raves o festivales de música electrónica donde el tema musical principal son precisamente distintas piezas sonoras de videojuegos. Puntualmente retoman sus melodías más características y las mezclan o fusionan con otros géneros electrónicos como el house y el trance, por mencionar algunos.
A estos eventos, acuden cientos de personas para disfrutar una experiencia sensible de orden auditivo por medio de la experimentación de melodías rescatadas de títulos de juegos de video clásicos las cuales son capaces de evocarles viejos recuerdos de diversión y desafío al lado de su sistema de juego preferido.
Asimismo, estos conciertos de música electrónica, denominados de 8 bit, además se acompañan de efectos visuales compuestos por imágenes desplegadas por medio de pantallas referentes al mundo de los videojuegos, sus personajes, sus historias, o determinados aspectos de esa industria como son las figuras y rostros más prominentes relacionados con el diseño y desarrollo de títulos de juegos de video.

Otro efecto visual empleado en estos eventos de música electrónica es el mapping. Se trata de diseños visuales referentes al videojuego, como son las partidas dentro de distintos títulos de juegos de video, articulados en capas y desplegados en paredes o superficies planas mediante cañones de video.
Estos efectos visuales se despliegan de manera paralela a la música electrónica de 8 bit durante dichos festivales dando la sensación de ser una verdadera ambientación digital que gira fundamentalmente en torno al videojuego. Así, el mundo del videojuego se imbrica y extiende hacia la música.
Ahora bien, si actualmente la música 8 bit es un tipo de música electrónica inspirada directamente en el mundo del videojuego, cabe mencionar que además es ejecutada por medio de consolas de videojuegos, sobre todo portátiles. Por ejemplo, desde un sistema de juego GameBoy es posible sintetizar sonidos de 8 bit para generar melodías y tocar por horas empleando el sistema de juego como tornamesa.
Pero eso no siempre fue así. Este tipo de música, inspirada y gestada desde el videojuego, (también conocida como chiptunes) tiene sus orígenes en los chips de música incorporada a los sistemas de videojuegos clásicos, es decir, se generó a partir de aquellos circuitos integrados que trabajaban con datos de un máximo de 8 bits los cuales se instalaban a las tablillas de los primeros sistemas de juegos de video, como la Commodore 64 y el Atari 2600.

Dichos circuitos integrados permitían desplegar melodías con un peso menor a 100 kb las cuales podían perfectamente incrustarse y desplegarse junto a las mecánicas visuales de los primeros títulos de juego. Entonces, es de imaginarse que sin un sistema de expresión de audio la tecnología del videojuego hubiera tenido un menor atractivo e impacto en todo el mundo. Así pues, su implementación marcó cambios significativos en la manera de contar historias y ponerlas a jugar.
Los sonidos en 8 bits eran verdaderos loops, es decir, samples sincronizados capaces de articularse de forma entrelazada a manera de secuencia. Al crearse una melodía, su inicio encajaba con el final y al reproducirse, podía apreciarse como una larga pieza sonora continua.
Uno de las más famosas melodías en 8 bits de todos los tiempos es sin duda la reproducida durante el inicio de cada partida dentro del videojuego Pac- Man, un título de juego creado en Japón por Toru Iwatani a inicio de los años ochenta para la empresa Namco. También es legendaria la melodía de Tetris, juego diseñado por el matemático ruso Alekséi Pázhitnov más o menos por la misma época.
Con el paso del tiempo, la música de 8 bit fue volviéndose cada vez más elaborada. Más adelante, otras famosas melodías serían las de Mario Bros, The Legend of Zelda, Castlevania, y otros títulos más que podían jugarse en el Nintendo Entertainment System (también conocido como NES) o Tiny Toons, Bart vs the Space Mutants, Wario Land y otros disponibles para el Nintendo GameBoy.

Actualmente, existen en todo el mundo artistas sonoros, como Analog, Meneo, Ninho Noir, Chema64, por mencionar solo algunos, quienes emplean sonidos de 8 bits en sintetizadores complejos como el Elektyron SidStation, realizando festivales de este particular tipo de música electrónica básicamente con un dispositivo de juego de video GameBoy.
La música 8 bit nunca se fue, al contrario, ahora que la tecnología referente al software de creación y edición de música electrónica permite desarrollar sonidos de mayor complejidad es cuando se ha retomado este género. En realidad es tomado en cuenta como el estandarte de toda una generación: la “generación nintendo”.
Es decir, no se trata únicamente de un estilo musical que revive el espíritu de una época, sino un nuevo género para componer sonidos electrónicos inspirados en otras formas tecnológicas que en realidad no están alejadas entre así. Mezclar e hibridar el sentido de un bien simbólico ya sea auditivo, visual o mixto es lo de hoy.























Comentarios